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La depresión, ¿cómo ayudar?

Experimentar una etapa de tristeza y duelo ante la pérdida de algo muy significativo para nosotros, es una situación humana muy natural, sin embargo, cuando se rebasan los límites y no logramos salir de dicha experiencia, aparece la depresión.

Se trata de un padecimiento que afecta la voluntad de las personas, cuyo principal detonante es la vivencia de una pérdida, asociada a diversos factores como: seres queridos, trabajo, economía, etc.


¿Cómo ayudar a una persona con depresión?

Cuando una persona está deprimida guarda silencio personal, esto quiere decir, que no encuentra la necesidad de expresar sus sentimientos pues piensa que no le importa a nadie.

Es por ello que es importante mostrar nuestra preocupación por la persona. Demostrando nuestro interés, debemos hacerle saber que nos gustaría ayudarle, con lo que podemos lograr que se abra con nosotros.

También, se deben tomar en cuenta las señales de alerta, que no siempre se presentan de la misma manera en una persona que con la otra.



¿Cómo identificarla?

Este padecimiento emocional tiene una sintomatología muy contrastante, ya que depende de la situación de la persona, su fortaleza y la forma en la que combate la depresión. Estos son algunos síntomas generales:

  • Insomnio e hipersomnia. En el primero de ellos no se logra conciliar el sueño, caso contrario con la hipersomnia en la que se duerme todo el día con el fin de escapar de la realidad depresiva.

  • Cambio de hábitos. Se modifica el estilo de vida de la persona afectada, sobre todo en su funcionalidad, dejando de lado cosas importantes.

  • Pérdida de contacto humano. Al no tener voluntad de llevar a cabo sus actividades, comienza a perder el contacto con las otras personas, originando otros problemas en cadena, como el fracaso escolar, en el trabajo y también convivencial (amigos, pareja, familia).

  • Apatía. No demuestra interés en ningún tipo de actividad.

  • Somatización. La representación de la depresión en el cuerpo, con problemas de salud como la gastritis, hipertensión, diabetes, etc.

  • Ansiedad y estrés. Sentimientos que son provocados por la presencia del nerviosismo e impotencia por no poder resolver los problemas que le acarrearon a la depresión.

  • Pérdida de apetito. Lo que además provoca la pérdida considerable de peso.

  • Exaltación y alegría sin motivo aparente. A pesar de vivir con depresión, la persona puede manifestar felicidad en apariencia. En algunos casos viene acompañado con sentimientos de omnipotencia.

  • Silencio personal. Pierde contacto con las personas y no encuentra la necesidad de expresarse o demostrar lo que siente al pensar que a nadie le importa, alejándose cada vez más.

  • Falta de apetito sexual e impotencia. No sólo complica el estado depresivo al generar nuevos conflictos, sino que además afecta a la pareja.

Si conoces a alguien o te sientes deprimido, no dudes en acudir con un especialista. Que el estigma del padecimiento, no te impida salir de él.


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